Érase una vez...

Cantidad de cuentos e historias han empezado con “Érase una vez…”. Pero antes, cual prólogo de un libro, deseamos compartiros un pequeño vídeo que complementa parte de lo que os vamos a contar en esta ocasión. Aunque eso sí, de una forma totalmente sencilla, visual y con un toque de humor. ¿Le echas un vistazo? 

Con relación a las historias, a nosotros nos gusta recordar los clásicos de Disney presentados en la estructura madre de toda narración: introducción, nudo y desenlace.

Si esa combinación de acciones las trasladamos a nuestro terreno (marketing y comunicación), nos encontramos con un término siempre presente en todo aquello que comuniquemos: el storytelling.

En pocas palabras, el storytelling se define como el arte de contar historias, la creación de un hilo conductor en relación a un concepto, producto o servicio. Pero en esta ocasión no queremos centrarnos en este término. Eso sí, es un punto de partida imprescindible y hemos de conocerlo para ponerlo en acción.

Fuente: Fenalaw Digital

¡Acción!

Una de las palabras clave de este blog es “acción”, un término básico en la ejecución de una historia, ya sea en terreno cinematográfico, publicitario o cotidiano.

Todos los días estamos contando historias, nuestra rutina como personas se basa en narrar lo que nos ha sucedido durante el día. Podríamos decir incluso que estamos saturados de historias.

Incluso en terreno empresarial. Si trabajamos en una determinada marca u ofrecemos un producto concreto, vamos a contar una serie de historias que conecten emocionalmente con el cliente transmitiendo la esencia y valores de la marca. Pero… ¿y si queremos ponerla en acción, dar el salto para que el cliente sea el actor de nuestra historia?

Esto nos lleva… (redoble de tambores) ¡al storydoing!

¿Qué es el storydoing?

“Pasar de las palabras a la acción, del decir al hacer”.

Si has conseguido que tu cliente haya conectado con los valores que reflejas en las historias de tu marca, también puedes lograr que el consumidor las cree contigo y las viva en primera persona. He ahí la esencia del storydoing, una historia contada a través de la participación de la audiencia y su interacción con la marca. Dicho de otro modo, la creación de un discurso de comunicación con el que acercarse al cliente (Fuente: José Facchin / Semrush)

Si lo tenemos que relacionar con una película, el storytelling es el argumento, y el storydoing constituye la claqueta y el consiguiente “¡Acción!”. El cliente –o incluso el buyer persona– es el protagonista, junto al público objetivo que puede considerarse el elenco completo del filme. A este personaje se le van a proponer una serie de hechos y acciones en los que va a participar para conseguir un objetivo (ya sea hacerse con un producto o personalizarlo).

Con el transcurso de la historia, se van a ir creando escenas, consiguiendo que el cliente viva la experiencia de producto con todas las emociones que ello conlleva, interactuando y, por tanto, haciendo realidad la historia (Fuente: Think Big)

Comunicación y acercamiento: ingredientes fundamentales del storydoing

Podemos afirmar que tanto storytelling como storydoing forman parte de un conjunto de la creación de historias en terrenos de la comunicación. NO se consideran sinónimos, sino que son términos coetáneos, su puesta en acción conjunta favorecen la imagen corporativa de una empresa y su correspondiente acercamiento al cliente, siendo esta última una de las funciones esenciales de la comunicación.

Cómo hacer una estrategia storydoing

1. Conocer al público

Ponernos en el lugar del otro, solo de esa forma sabremos los gustos e intereses de los protagonistas de tu historia.

2. Crear historias que fomenten la participación

El consumidor ha de vivir las historias del producto y/o servicio como una experiencia, tienen que tener acceso a la interacción con la identidad de la marca.

Fuente: La Cuadra Universitaria

3. Dar el papel protagonista a tu cliente

Los usuarios serán los que contribuyan al desarrollo de las escenas. La marca está en un segundo plano.

4. Transparencia y autenticidad

Puesto que deseamos crear un vinculo firme con el público objetivo, se han de transmitir los valores y objetivos de la marca con una intención sincera y creíble.

5. Estrategias para aumentar la visibilidad de acción

Las experiencias pueden ser difundidas a través de redes sociales para facilitar el engagement, la visibilidad y, por ende, la repercusión social.

6. Las emociones siempre por encima de todo

Fuente: The Strategic Learner

Las emociones de tus protagonistas van a ser las que verdaderamente refuercen la relación entre el cliente y la marca. No olvidemos que, cuál película, el storydoing ha de suscitar sonrisas, lágrimas u otras emociones. (Fuente. Anagrama)

Una campaña de storydoing se va a componer de infinitas formas de comunicación, ya sean los medios convencionales (ya sea vídeo, audio, realidad virtual, etc.) como la interacción espontánea del publico, la cual va a proporcionar una evolución determinada a la historia.

Con todo esto, una de las consecuencias que vamos a encontrar en el transcurso de esta técnica de marketing es humanizar la relación entre la marca y los consumidores. Anunciar y contar no es suficiente, vivimos en una era en la que los Social Media funcionan sin descanso, y la gente demanda participación y vivir experiencias para compartir. (Fuente: Grupo Acir)

A todo esto, ¿qué ventajas trae consigo el storydoing?

Ventajas del storydoing

  • Posicionamiento en la mente del consumidor: a mejor experiencia, mayor percepción positiva de la misma.
  • Conseguir repercusión: gracias a la difusión por medio de “me gusta” y likes, se facilitará la viralidad de la campaña publicitaria.
  • Estrategia de bajo coste: ahorro de costes debido a que los clientes protagonistas son los que hacen evolucionar la historia.
  • La marca gana credibilidad: gracias a las recomendaciones de las personas que protagonizan esta “película”, la marca gana una mayor credibilidad, más incluso que en un anuncio publicitario convencional.
  • Fideliza comunidades enteras: el público que forma parte de la campaña se considera “uno más” de la imagen de marca, siendo fieles a esta. (Fuente: Anagrama)

Para terminar, no vamos a decir aquello de “Colorín, colorado, este cuento se ha acabado”, porque no es así. Las estrategias de marketing están en constante cambio, adaptándose a nuevas tendencias y formas de comunicar. Por lo que diremos que esta historia tiene un final abierto.

Dicho y hecho.

Y tú, ¿qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

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